Eran alrededor de las 10 de la noche, apenas comenzaban a oírse los ruidos de la música de los bares, pero había uno especial esa noche, uno donde un joven, hablaba de su historia, una historia mas de dolor, como tantas en esta gran ciudad, pero quizás la mas grande que en su vida jamás haya sufrido, una historia de desamor.
El joven, era alguien de mediana estatura, su cabello lucia alborotado, su ropa era la clásica de alguien joven, una playera algo gastada, un pantalón roto de mezclilla, unos guantes negros cubriendo sus manos, su físico era algo corpulento, no muy pasado de peso, y así yacía en una mesa del medio del bar. En la mesa, tenia ya 3 botellas vacía, y una a medio terminar, parecía que había comenzado temprano, y tal vez, tomo demasiado rápido. Entonces una mesera se le acerco, y miro detenidamente aquel bulto que era el joven en ese momento. Su rostro estaba descompuesto, y su cara tenía marcas de lágrimas en ella. No se podía pensar en otra causa para tal mal, este joven estaba enamorado.
“a ti que te pasa?” pregunto la joven al ya totalmente borracho.
“soy indigno” el contesto
“indigno? A que te refieres con eso?”
“es una larga historia, pero con gusto la contare si así alguien lo quiere”
Todos los presentes levantaron el rostro, esperando oír con ansia la historia, pues todos los que ahí tomaban, estaban impresionados al ver aquel joven tan destrozado, como si hubiera perdido la vida, como si hubiera salido de un infierno, como si la vida le hubiese cobrado los pecados del mundo, un dolor tan grande, una tristeza tan inmensa, que de solo verlo, hasta el mas duro se conmovía. Todos esperaron con ansia la primera palabra que los llevaría a ese mundo de dolor.
“como toda historia, que termina en tragedia, todo comenzó por una mujer, alguien cuya belleza es tan irradiante, que es imposible de ser ignorada, en sus ojos hay un brillo tan especial, que hasta al mas desesperanzado le regresa la vida, su sonrisa es tan dulce, que incluso al mas adolorido y triste, le obliga a sonreírle con la misma dulzura, si es que eso es posible, a donde quiera que ella camina, la gente la mira, pues ella es tan bella y dulce como los mismos Ángeles, y su nombre es tan puro, que ni siquiera yo soy digno de nombrarlo, yo que sufrí por ella y he llorado por ella por tanto tiempo, que ni siquiera yo se si realmente he vivido a su lado, y solo he estado ahí como un perro ante su amo, como un juguete ante un niño, como un fiel amigo, solo se que yo estuve ahí, y que la amo mas que a mi propia existencia”
Una joven, que acababa de entrar y escucho la historia, alzo su voz, desde atrás del joven, pero aun en la puerta “ eso no es amor, eso es obsesión”
“obsesión!” contesto el joven sin voltear a ver a la mujer que le contesto “obsesión dices tu, pues bien, que no seria lo mas lógico para alguien que tiene obsesión estar rogando ante su puerta para pedirle que se quede conmigo? Si es que realmente es obsesión? O tal vez ir a buscar al responsable de que ella no este conmigo y darle muerte, para que así ella regrese a mi lado, eso no seria lo mas lógico en una obsesión acaso? No amiga, no es obsesión lo que yo tengo, si no amor, un amor tan grande que deseo su felicidad a toda costa, aun si este precio a pagar es mi propia alegría, y mi propia felicidad, que a pesar de que me muero de dolor por dentro, no lloro por ese dolor, si no por felicidad. Así es mis queridos amigos, yo lloro de alegría, porque se que el mas grande amor de mi vida, es feliz, tiene a alguien a quien amar, aun cuando yo por dentro muero de celos, de rabia, y de dolor, aun así, estoy feliz por ella, pues ella es feliz en los brazos de alguien mas. Aun así, el amor de mi vida sabe muy bien que si ya no le soy útil, solo tiene que decirlo, si le estorbo, me iré, si ya no me quiere cerca, me alejare, si desea mi vida, se la doy, y si desea mi muerte, con gusto me quito la vida, solo tiene que pedirlo. No, no es obsesión, es un amor de verdad, y se muy bien que jamás amare a otra mujer igual que la ame a ella, porque simplemente no existe alguien mejor que ella en este planeta.”
La mujer quedo sorprendida ante aquella respuesta, pero se quedo inmóvil, sin palabra alguna, muda ante aquel despliegue de amor incondicional, tan grande que apenas y le era comprensible en su mente, casi dándole envidia de ver como un hombre era capaz de amar tanto a una mujer, y ella no recibía semejante amor.
El joven se paro, y alzo la botella en alto, y de viva voz, grito a todos los presentes.
“Así que mis queridos amigos y compañeros, les pido que brindemos, por todo el amor que no es correspondido, brindemos por el dolor eterno de mi vida, brindemos por todo el dolor que sufro y sufriré por lo que me quede de existencia, beban, compartan conmigo este vino, para así poder yo ahogar todo mi existencia en un suspiro”
Finalmente, después de tanto tiempo de tomar, el joven cayo rendido ante tanto alcohol que corría por sus venas, cayó sobre la mesa, totalmente inerte, y por un instante, parecía que dormía tranquilamente, sin embargo, no dormía. El joven había muerto. La chica que le había reclamado, corrió a el, y lo levanto tratando de levantarlo, sin embargo, el ya no respondería mas.
“perdóname! Perdóname, no pude ver que me amabas, y yo también te amo, perdóname!”
El joven tenia una sonrisa tranquila, murió en paz, y en la lapida donde el descansa ahora, la leyenda en su lapida es clara.
“aquí yace un hombre, que murió de amor”
FIN
martes, 26 de febrero de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)